
La tarjeta que casi tiramos
¿La primera reacción del joven? Deshazte de él. Dáselo a alguien, déjalo tirado o incluso tíralo a la basura. Honestamente ¿qué hacemos con semejante suma?
Pero algo —la intuición, el azar o quizás una conexión invisible con su abuelo— lo empujó a usarlo él mismo. Entra a la tienda, tarjeta en mano, sin expectativas particulares. Y ahí es donde todo cambia.
El cajero que lo cambia todo
Cuando le entrega la tarjeta al cajero, su rostro se congela. Ella lo mira desconcertada y le pregunta de dónde viene ese objeto. Él responde simplemente: de su abuelo.
Lo que sigue va más allá de todo lo que podría haber imaginado. La cajera llama a sus compañeros. El gerente de la tienda corre, examina la tarjeta con atención y suelta esta misteriosa frase:
*”Esta carta ya no tiene saldo… pero desbloquea algo. “*
El gerente desaparece en la reserva, toca una computadora y regresa con una caja pequeña y cuidadosamente empaquetada. Luego explica que el abuelo, muchos años antes, había ganado un premio especial otorgado por la marca. Una recompensa por la que nunca había venido.
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