
**PARTE FINAL — EL SECRETO GENÉTICO QUE CAMBIÓ NUESTRAS VIDAS PARA SIEMPRE**
Emily me apretó la mano mientras el médico observaba los resultados.
—Doctor, por favor, díganos qué está pasando —supliqué.
El especialista respiró profundamente.
—Sarah, Emily, necesito hacerles una pregunta. ¿Alguna vez se han realizado una prueba para saber si tienen algún parentesco biológico?
Nos miramos confundidas.
—Somos mejores amigas desde pequeñas —respondió Emily—. Pero nuestras familias no tienen ninguna relación.
El médico giró la pantalla hacia nosotras.
—Los análisis muestran una coincidencia genética inesperada entre ustedes. Necesitamos confirmar los resultados con pruebas independientes.
Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
—¿Qué está insinuando?
—Que existe la posibilidad de que sean hermanas biológicas.
Emily soltó una pequeña carcajada nerviosa.
—¡Eso es imposible! Nos conocemos desde niñas. Nuestras madres son amigas.
Pero el médico no sonrió.
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